Tres son los perjuicios típicos producidos en las averías de aisladores:

- La destrucción del propio elemento, de escaso alcance cuando de un aislador soporte se trata, pero de graves consecuencias cuando se trata de la borna de un transformador o de las "porcelanas" de un interruptor.
- La interrupción del proceso y los tiempos de parada asociados a la reparación, incrementados con frecuencia por la indisponibilidad de repuestos.
- Daños en los equipos próximos debido a la proyección de los restos a alta temperatura del aislador que explota.

En situaciones como las citadas, la necesidad de mantenimiento es patente.

La solución que S.T.&M. aplica, consiste en la limpieza periódica de los aisladores seguida de la aplicación de un recubrimiento, de espesor discreto, a base de siliconas específicas para el propósito.

Las siliconas empleadas en el proceso de siliconado son completamente ecológicas.