Las dos funciones principales de una instalación de p.a.t. son:

a) Proveer un camino para que las corrientes, en caso de defecto a tierra, retornen al neutro origen.
b) Garantizar, en caso de defecto a tierra, que las masas metálicas y el entorno accesible, no resultan sometidos a tensiones peligrosas.

Estas instalaciones de p.a.t. deben ser comprobadas antes de la puesta en servicio y periódicamente. La medición de las tensiones de paso y contacto, resulta imperativa por exigencia reglamentaria y como medio de comprobación del cumplimiento de las funciones mencionadas.

El ensayo consiste en inyectar corriente de valor normalizado entre la red de p.a.t. en estudio y un contraelectrodo dispuesto a distancia adecuada. En esta situación, se miden las tensiones que resulten en un número de puntos representativo del interior y exterior de la instalación eléctrica. Los valores de tensión obtenidos a la corriente de ensayo, se refieren por extrapolación a los que resultarían a la corriente de defecto. La comparación de estos últimos con los reglamentariamente admisibles, permite comprobar el cumplimiento de los requisitos anteriores.