La función de una puesta en marcha es asegurar que lo construido responde a lo proyectado. Con mucha frecuencia, la puesta en marcha de una instalación eléctrica se realiza por la misma organización que la ha construido. Esto no ofrece las debidas garantías para la defensa de los intereses del Titular. La mejor forma de proteger estos intereses es contratar una organización independiente que se ocupe de la puesta en marcha.

Una Puesta en Marcha rigurosa debiera contemplar las siguientes actuaciones o etapas:

- Revisión del proyecto.
- Prueba de componentes.
- Comprobación del cableado.
- Pruebas funcionales sin tensión
- Pruebas de operación con tensión.

La documentación generada a partir de tales actuaciones constituye una excelente base para asegurar una explotación satisfactoria, ausente de averías (salvo imponderables) y el mejor soporte al plantear el mantenimiento futuro. El personal técnico de S.T.&M. acredita una experiencia importante en tales cometidos.